4/17/2006

Me encanta que los planes salgan bien

Hola bigordetes, después del periodo de vacaciones, donde me he quedado en casa poniéndome al día con cosas de la uni, os diréis “éste no tiene nada que contar”. Si, sería lo normal pero hoy tengo una historia de las buenas, una historia mágica, donde los vasos de pinta desaparecen, las butacas de los bares vuelan, donde existen seres mitológicos como esquimales asturianos, volcanes, casas para 5 personas con 3 cuartos de baño y 2 salones o mujeres que no tienen nombre. Esta historia comienza como todas, un día tonto de cervezas en que alguien dice: - ¿Nos vamos para el norte de viaje gastronómico? Y ya no se oyó hablar de más planes ni viajes…hasta la semana anterior que se escuchó un: - ¿Esta semana no nos íbamos para Asturias?... Otra ronda camarero Día de la partida y nos damos cuenta que somos el número mágico, Javiel, Charlie, Pako, Er Zuper y yo. Destino Asturias en general ya veremos que nos depara el destino. 5 horas después la gran decisión Oviedo o Gijón… miedos y desconciertos en el coche y cuando nos damos cuenta ya estamos en Gijón, el destino nos guiaba, el destino nos ayudaba.
Escalera 7, zona de copas, bar “añoranza”. A la guitarra el ser más extraño que te puedes echar a la cara, el Esquimal de Asturias y su fiel escudero. En la barra 2 profesionales como la copa de un pino, que les daba igual mezclar ron con tónica o ginebra con cola. Auténticos volcanes de copas.
Siguiente parada, hacer de celestinos con una rubia y un rubiales, al final el rubiales se quedó con la rubia y nosotros lo celebramos cual boda con más gritos y haciendo amigos raperos.
Una visita a la playa, unas pizzas a la boca y acabamos en un bar con er “Sevilla” [sí, el clon de los mojinos escocíos]. Sabias palabras salen de su boca. - Tenéis que ir a Mieres, están de fiesta. Te compras un vaso por 1€ y te lo rellenan cuantas veces quieres… Mieres tenéis que ir a Mieres, Mieres, Mieres…. Votación de grupo para ver las alternativas y nos vamos a Mieres a buscar hostal… ¿qué mejor que un casino? El primer Hostal que me encuentro que puedes apuntar las cervezas y los cafeses a las habitaciones.
Ya conocido el terreno, nos dirigimos a conseguir el cáliz eterno, ese que nunca se vacía ya que te lo llenan a todos momentos. Probamos todos los tipos de sidra probables, comimos todos los preñaos-fiesta del mundo [preñao es un bollo donde en el interior meten un chorizo y están la mar de ricos… los modo fiesta se le añaden bacon y huevo].
Aquí nos atacan 3 señoras mayores, que rápidamente nos propone dejarnos una casa rural para un finde y a sus nietas. Si es que el poder de un preñado es indescriptible. Sidra, más sidra y sidra… Visita tonta a la farmacia para la acidez y sidra, más sidra y sidra. Concierto a la vista y nos metemos a cantar por la independencia de Asturias, ya nos la pelaba todo.
En el telepizza nos regalan una pizza, pero aún asín nos quedamos con hambre. Una hamburguesería donde los perritos son con pan dulce y las hamburguesas en pan de molde. Como no teníamos dinero, dejamos la cámara de fotos de prenda, hacemos botellón y volvemos a por la cámara. Aquí me pregunto qué hora será, había perdido el norte.
Mañana siguiente última sidra en el pueblo encantado de Mieres y directos a Cangas, donde disfrutamos de platos típicos asturianos, de increíble calidad. Subimos para picos de Europa y nos paramos en una caseta de información… donde nos calan a la primera de cambio. - Vosotros a andar, lo que se dice andar no venís, ¿no? Voy a ver si os consigo un sitio para que os echéis unas copas. Pasamos al ver preguntamos por un sitio para dormir y nos dicen…. - uhmm qué queréis, habitaciones o una casa rural. Os voy a cobrar lo mismo. Una casa rural con 2 salones, 3 cuartos de baño, 5 dormitorios y cocina para 5 borrachos. Trato hecho. Obviamente estábamos destrozados y decidimos dormir para madrugar y ver los Lagos de Covadonga. Increíbles parajes y paisajes. Naturaleza, montaña y verde en su máximo exponente. Nada de lluvia y un día que nunca olvidaré. Si un día no sabéis dónde ir, os lo recomiendo encarecidamente, es espectacular. Unos cafeses, servidos por una rubiaken y nos vamos a cangas de copas… de esa noche recuerdo poco… sé que fue espectacular, que tengo historias para contar en momentos de silencios tipo pulp fiction, donde nadie sabe qué decir y te sales con una historia aterradora a la par que graciosa con mil aventuras y puntos de vista. Si queréis más información, sólo tenéis que pillarme de buen rollo con una copa en la mano y estaré encantaro de contaros como las butacan volaban o las farolas desaparecían.
El camino de vuelta lo hicimos por la montaña, increíble. Creo que se pierde más de una hora de viaje, pero merece mucho la pena y hay un túnel impresionante, donde en vez de escuchar el sonido del motor del coche… simplemente se escucha un “Ohhhhhh”. Total que si hace un par de semana me dijeran, cuál ha sido el mejor viaje de tu vida… estoy seguro que no tendría tantas dudas como tengo ahora. PD: Estoy subiendo las fotos, paciencia.