8/16/2006

Historias del Gimnasio [Primera Parte]

Hola bigordetes. Una vez resuelto el acertijo del € diario. Llega el momento de contar toda la verdad, la decisión e historias sobre mi experiencia dentro del mi nuevo gimnasio. Decisión tomada con Javi que se empeñó en invitarme a un helado justo al lado del gimnasio. ¿Qué alma cándida se le ocurre poner un gimnasio al lado de una heladería? ¿O sería al revés? De todas formas la simbiosis entre gimnasio y heladería se me sirvió demasiado apetecible para ignorarla. Una vez visto el cartel de 1€ día por un año y casi tomada la sentencia, llega el momento de entrar y ver la trampa; como no, me enfrento otra vez a una mujer, simpática, guapilla y con mucha sonrisa: - Hola, vengo a pedir información sobre el gimnasio: horarios y todo el rollo correspondiente. - Bla bla pesas bla bla sala de musculación bla bla bla bla... Al tiempo que entra una persona al gimnasio y observo inmóvil: le dan una toalla blanca, suave y lavada. - ...Bla bla bla abduptor bla bla bla Yoga. - ¿Oye, laváis toallitas y las dais al entrar? Pregunto con armoniosa suavidad. - Bla bla bla… ¿cómo? Sí claro es otro de nuestros servicios, después en los vestuarios las puedes dejar para que la lavemos. - Uhmm y ¿descuentos en la heladería de al lado no tendréis, no? - No… pero tenemos un bar, con zumos exóticos y menús del día muy baratitos. Responde con la lección bien aprendida. - ¿Sirven alcohol en el bar? - No, claro que no. Rotundo y dictador, como si fuera una pregunta estúpida. - Entonces, ¿cómo es que lo llamas bar? Mi cara de sorpresa era todo un poema. - Je je je. Bueno pero es que sirven zumos y bueno ehhh… Te sigo contando Bla bla Spinning bla bla… Entre el segundo “bla” y el cuarto, mi cerebro empezó a mandar las típicas toxinas alucinógenas que representaban perfectamente el orgasmo de sabores que se podía reproducir en mi boca, después de una sesión de tortura, en la heladería de al lado. Vainilla con vino blanco y pasas, Chocolate blanco con virutas de Brownie… vamos que si me dejaran sacar un carné de “Un euro diarío igual a un helado” le iban a dar mucho por culo al Gimnasio. Total pagué, me hicieron una foto donde me dijeron que si me quería peinar¿¿¿???? Debe ser algo muy importante eso de salir WAPO WAPO WAPO en la foto del carné. Según dijo hay gente que no le gusta y repite. - Bueno me voy - Pero… ¿no lo pruebas? - !Ja! Tengo un año para eso. Con su correspondiente guiño de ojo y pose chulito de playa[los efectos del gimnasio toman poder en mí], salgo de mi nuevo Club.