8/17/2006

Historias del gimnasio [Segunda Parte]

Hola bigordetes. Como ayer comenté, me apunté a un gimnasio. En mi primer día, me desperté muy temprano y decidí ir a primera hora de la mañana. Entré, cogí mi toalla limpia [una de las causas de elección del establecimiento], y me dirigí a explorar el sitio. No me había apuntado a la visita guiada y no tenía ni idea, de dónde estaban todas las cosas. Tengo que explicar que hay una especie de esquina llamada Vrban Dj Set. Se supone es donde están todos los monitores esperando para tus dudas sobre la vida, filosofía románica, matemática aplicada y si hace falta, QUE A MÍ NO, de tu sexualidad. ¡Qué moderno que es mi gimnasio! Después de bajar escaleras, llegar a cuartos muy oscuros y ver todas las salas para hacerme un pequeño mapa en el cerebro. Decidí subir, a la entrada, ya que no había visto ningún monitor. - ¡Disculpe! ¿Los monitores llevan algún signo significativo e inequívoco de que son lo que son? Es que no he visto a nadie que llame la atención. Se cerró sobre mí, una sombra que me envolvió y con un: “éste déjamelo para mí”. Me cogió del hombro y me llevó a la planta de abajo. Yo, con cara de acojone, con sudores fríos y sin saber dónde me iban a “enhebrar”… intenté de forma ridícula arquear un poco el cuello para ver quién me estaba empujando a ese infierno. Una vez abajo, libre de las ataduras de sus manos y sentado en el Vrban Dj Set, se presenta. Mi cabeza no reacciona a ningún sonido. En ese momento cualquier sonido iba a llegar con 20 segundos de retraso a mi cerebro… el pánico se había apoderado de mí e intenté calmarme. Ir poco a poco… empezar desde abajo y subir la cabeza cogiendo el valor necesario para mirar a los ojos. Cual anuncio de Gasol en la Sexta, mi mirada subía y subía y nunca paraba… bueno miento: tuve 2 paradas muy técnicas, una en las caderas y otra en la pechonalidad. Los 20 segundos de cuarentena, en mi cerebro, habían pasado. Las palabras “Hola, me llamo Bárbara” tomaban significado en mí. ¿Bárbara… ha dicho Bárbara? Tranquilo CptSpiff, esta mujer mínimo es descendiente de Xena la princesa guerrera, si haces chistes sobre su nombre ¿qué es lo mínimo que puede hacerte? ¿Arrancarte todas las extremidades, como si mantequilla se tratase? Pasaron otros 20 segundos más. -¿Tú no eres muy hablador, no? Te repito otra vez, ¿cuál es tu Nombre? - Ahhh perdona, El Increíble CptSpiff. Con chulesca sonrisa en la cara. Y empieza a hacerme un cuestionario que ya me gustaría a mí hacérselo a ella. Me pregunta datos de mi cuerpo, personales, problemas, deportes realizados…. Ufff eso de tener que explicarle a Xena, qué es el Wushu es muy triste; pero con la utilización de unas marionetas que tenía, todo fue rodado. Acaba con una pregunta sobre mi objetivo para el gimnasio. - Entrar en la clase de Spinning. Grito saltando con postura Power Ranger mientas llama a un DinoZorgMamut - Ni engordar, ni marcar músculo, ni adelgazar… ¿tu objetivo es entrar en Spinning? En fins cosas peores he visto. Estás de enhorabuena soy la monitora y mañana empiezas. Ahora quiero que estés 45 minutos en la bla bla bla bla… Dos días después, se dio cuenta del por qué, de ese extraño objetivo marcado. Mientras hablaba con otra gente del gimnasio sobre lo que hay que sufrir en él y yo seguía en mis 13 de que había que tomárselo con calma, Bárbara saltó con un: - Tú no dijiste que querías adelgazar y quitarte algún que otro michelín. - Perdona, Bárbara [aún no me he acostumbrado a llamar a una mujer “bárbara” como “Bárbara”, eso de tener que poner la mayúscula en la “B” se me hace muy duro de pronunciar]. Yo te dije que mi objetivo era entrar en la clase de Spinning, cosa que hice al segundo día de entrar aquí… así que yo ya he cumplido. Es más, si quiero me puedo ir con la cabeza muy alta a la heladería de al lado. Me miró con un “ahora entiendo”. Mientras, los demás sudorosos gimnastas se arrancaban los ojos con los que estaban viendo, el colmo de lo absurdo y la estupidez. Hoy “bárbara”... digo “Bárbara” se ha ido de vacaciones. Ahora tengo a un Mr Proper de esos mazaos que tienen lo equivalente a… si hiciéramos una masa de carne de cordero de esas que dan vueltas en los Donner Kebbat de todas mis extremidades y masa encefálica; en un solo brazo. Vale lo reconozco, con éste no tengo cojones para hacer chistes… bueno… no por ahora :P

3 Comments:

Blogger Sara said...

Ehmm tanto en la primera parte, como en la segunda, has nombrado la GRAN heladeria que hay al lado, ¿cuando me invitas a un helado ahi? vendría bien después de una dura sesión de gimnasio, para recuperar lo perdido, que hay que mantenerse y tomárselo con calma :D

8/17/2006 10:37:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Enhorabuena, yo tardé una semana de esfuerzo en la cinta de correr, haciendo bicicleta, etc., antes de tener valor para entrar a hacer spinning con la perdón, "vigorésica", las primeras clases eran para conseguir sobrevivir, después a la semana empecé a disfrutar de la música. Ahora, ha merecido la pena.

Un saludo

9/07/2006 11:44:00 p. m.  
Blogger CptSpiff said...

No aunque lo parezca soy un veterano de guerra. Hace casi un año estaba en un gimnasio y tuve mi primera experiencia con el spinning,estuve un mes y por motivos de tiempo lo dejé hasta hoy.

Te recomiendo que la leas:

Mi primera clase de Spinning

A la gente le gustó la historia.

9/08/2006 11:10:00 a. m.  

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