9/07/2006

Nadie te escuchará por segunda vez

Hoy he leído una verdad como un templo en escolar.net
Cuando me compré Buena Disposición de Nacha Pop lo estuve oyendo sin parar durante mes y medio... ¿por qué? Además de que me encantara es que no tenía pasta para comprarme otro disco y exprimí el álbum hasta sabérmelo de memoria. Hoy en día nadie dispone de tiempo para hacer eso, muchos tenemos una pila de cds sin escuchar en casa
Invito a todos los que quieran seguir leyendo esta opinión, a leer todo lo que dice Alejandro Díez [Cooper], es muy cortito. Sí para mí es una verdad como un templo. En el espectacular último concierto que vi de "De la Rosa" terminó con un: - Como odio esos nuevos aparatos de mp3, granjas o campos de concentración de canciones sin sentimiento para el propietario. No era una guerra piratería-sgae o un intento de que compráramos su disco. Total, la mayoría de los que estábamos allí, supongo que habríamos adquirido el disco. Era más bien, un sentimiento como el de Cooper. ¿Cuántas veces nos han pasado un CD o una canción y con sólo una breve escuchada de 3 segundos hemos criticado o marcado un grupo entero? ¡Joder con la moda de los juicios rápidos! Hay discos que necesitan de segundas o terceras oportunidades, se transforman a medida que lo vas escuchando y conectas con él. Me ha pasado con el "Los jóvenes mueren antes de tiempo" o incluso el mismo "Pop" de los planetas, uno de mis mejores dentro de mi cedeteca, pero que soy consciente que en una primera escucha te dices "qué coño es esto, si no se le entiende". En cambio, hay discos que ni por todas las escuchas del mundo pasan el corte, eso es normal y es que no te puede gustar toda la música del mundo o que hay cada mierda por ahí suelta... Creo que el estado moral en el momento de escuchar el disco, influye muchísimo. También soy partidario de que cuando compras un disco, tiene un gusto diferente a cuando te lo pasan grabado en un mp3 [cosa que me parece muy bien que se haga, OJO]. El darte una vuelta por la tienda a ver si tienen el disco que buscas, el contemplar el diseño e interior del folleto [aquí muchos discos decepcionan y es una lástima] o simplemente llegar a casa, poner la cadena y dedicar mínimo 20 minutos a escuchar el disco. Sólo a escuchar el disco, repito cual político. No como pasa siempre que lo ponemos en un coche, mientras trabajamos, hacemos malabares suspendidos en una cuerda floja con leones debajo, intentamos descubrir ese pequeño niño en nuestro interior explorando horizontes lejamos dentro del espacio, hacemos el amor o intentamos ligar con alguna "pituki" Miss cinturón ancho 2003 de la Sierra de Calahorra, y ni siquiera intentamos seguir las letra o preocuparnos de cuántos instrumentos hay dentro de la canción. En fins ya me estoy enrollando, sólo quería hacer recapacitar de que los discos son arte y no simple mercancía para ser el más molón por tener el último politono de Shakira en el móvil. Algunas canciones, pueden incluso, producirte un cosquilleo cuando sorprendenteme suenan en un sitio inesperado.